martes, 6 de agosto de 2013

La confianza.

     Confianza: palabra de 9 simples letras, pero con un significado que muchos desconocemos...
     Puede que alguna vez hayas dicho: -De acuerdo, yo confío en ti. O: -Déjame ganarme tu confianza, por favor; sin saber realmente cuanto valor hay detrás de esas 5 consonantes y 4 vocales.
     Confiar es un acto de fé, de entrega, de amor, sin necesidad de estar enamorado. Confiar es ser libre, mas no tonto, es ser feliz sin olvidar que existe la tristeza, implica un acto de aprendizaje y puede ser que tu des mas de la que vas a recibir.
     Aprendemos a confiar cuando somos niños y nuestros padres sueltan nuestras manitos para dejarnos dar nuestros primeros pasitos solos, cuando la abuela nos dice que ese primer diente de leche que esta a punto de sacar no va a doler aunque si lo hace, cuando tu hermano o hermana mayor dice que te protegerá de ese compañero que te molesta en el recreo para que puedas ir tranquilo a la escuela, y, si no tienes un hermano mayor, comienzas a confiar en ese amigo (que a la larga será tu mejor amigo o amiga) que prometerá defenderte y apoyarte cuando alguien quiera hacerte daño. Como ven confiar es casi un acto reflejo en los dulces y muy pocas veces amargos momentos de nuestra niñez, sin embargo, cuando entramos en esa difícil etapa que llamamos pubertad, en la adolescencia y luego la adultez, descubrimos que ya confiar implica mas y a la vez menos: mas tristeza y menos felicidad, mas fé y menos amor, mas mentiras y menos verdades...
     No se puede confiar en todos, pero tampoco se puede desconfiar de todo el mundo: muchas veces no nos queda mas remedio que dejar nuestros miedos e inquietudes a un lado y entregar aunque sea una parte de ese precioso valor (aunque internamente sigas repitiendo: "piensa mal y acertarás"), no solo para probar que hay personas que si se lo merecen, sino para descubrir quienes no ("ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos aún mas"). No vayas por la vida regalando confianza a quien no se la merece.
     Si algo me ha quedado claro luego de reflexionar sobre este tema tantas veces y te puedo recomendar, es que:
-No confíes ciegamente, déjale siempre un pequeño espacio a la duda.
-No mientas para que otros confíen en ti pues te entrarías en una gran contradicción. 
-No grites a los cuatro vientos que te "ganaste" la confianza de alguien, pues ese es el primer paso para perderla.
-Y lo mas importante: si tienes la confianza de alguien atesorala como una joya invaluable, no hay nada mas triste que escuchar: -¿Sabes qué? Yo creí que podía confiar en ti y me fallaste.